Por Fernanda Rosas
¿Primero va la base o el corrector? ¿El rubor se aplica antes o después del polvo? ¿Es mejor maquillar los ojos al principio o al final?
Aunque no existe una única forma de maquillarse, seguir un orden lógico ayuda a que los productos se integren mejor, evita manchas o texturas pesadas y puede hacer que el maquillaje dure más tiempo.
Para la mayoría de los maquillajes, el orden general es: preparación de la piel, primer, correctores de color, base, corrector, productos en crema, polvo, cejas y ojos, labios y fijador.
Sin embargo, esta secuencia puede cambiar dependiendo del tipo de piel, las texturas que utilices y el resultado que quieras conseguir.
1. Prepara la piel antes del maquillaje
Un buen maquillaje comienza con una piel limpia y correctamente hidratada. Cuando la piel está reseca, saturada de productos o presenta exceso de grasa, la base puede separarse, marcar la textura o acumularse en ciertas zonas.
No necesitas realizar una rutina interminable antes de maquillarte. Lo importante es preparar la piel de acuerdo con sus necesidades.
Una preparación básica puede incluir:
- Limpieza suave.
- Hidratante adecuado para tu tipo de piel.
- Protector solar durante el día.
Permite que los productos se absorban antes de comenzar con el maquillaje. Si aplicas la base inmediatamente sobre una crema o un protector solar que todavía no se ha asentado, pueden formarse residuos o pequeñas bolitas sobre la piel.
2. Aplica primer solamente si lo necesitas
El primer o prebase se aplica después del cuidado de la piel y del protector solar.
No es un paso obligatorio para todas las personas. Su función depende de la fórmula y de lo que necesites corregir o mejorar.
Por ejemplo:
- Un primer matificante ayuda a controlar el brillo en pieles mixtas o grasas.
- Un primer hidratante puede mejorar el acabado de una piel seca o deshidratada.
- Un primer alisador ayuda a disminuir visualmente la textura y la apariencia de los poros.
- Un primer iluminador aporta luminosidad antes de aplicar la base.
No es necesario cubrir todo el rostro con la misma prebase. Puedes utilizar un primer matificante en la zona T y uno hidratante en las áreas más secas.
Aplica una capa ligera. Utilizar demasiado producto puede provocar que la base se deslice o no se adhiera correctamente.
3. Utiliza correctores de color antes de la base
Los correctores de color se utilizan para neutralizar o disminuir visualmente rojeces, ojeras y otras alteraciones de color en la piel.
Este tipo de corrector se aplica generalmente antes de la base y solamente en las zonas donde sea necesario.
Algunos ejemplos son:
- Verde para reducir visualmente rojeces.
- Durazno o naranja para ojeras azuladas o violáceas.
- Amarillo para equilibrar algunas tonalidades moradas.
- Tonos más rojizos o anaranjados para pigmentaciones profundas, dependiendo del tono de piel.
La clave es utilizar muy poca cantidad y elegir una intensidad adecuada para la profundidad de la piel. Un corrector demasiado claro, oscuro o saturado puede crear una nueva mancha en lugar de neutralizar la original.
Después de difuminarlo, aplica la base con pequeños toques para evitar mover el producto.
4. Aplica la base de maquillaje
Para elegirla correctamente debes considerar:
- Tu tipo de piel.
- El tono y subtono.
- El nivel de cobertura.
- La textura de la fórmula.
- El acabado que deseas obtener.
Comienza con poca cantidad y aplícala desde el centro del rostro hacia afuera. Generalmente, el centro necesita mayor cobertura, mientras que los contornos pueden trabajarse con el producto restante para evitar líneas visibles cerca del cabello, las orejas y la mandíbula.
Puedes aplicar la base con brocha, esponja o con los dedos, dependiendo de su textura y del acabado que busques.
Es preferible construir la cobertura en capas ligeras. Aplicar demasiado producto desde el principio puede hacer que el maquillaje se vea pesado y marque más la textura de la piel.
5. Coloca el corrector después de la base
El corrector del tono de la piel normalmente se aplica después de la base. Esto permite observar qué zonas continúan necesitando cobertura y evita utilizar producto de más.
Colócalo únicamente donde sea necesario:
- En las ojeras.
- Alrededor de la nariz.
- Sobre manchas o pequeñas imperfecciones.
- En zonas que quieras iluminar ligeramente.
Para las ojeras, evita utilizar un corrector excesivamente claro. Si la zona todavía tiene una pigmentación azulada o morada, un tono muy claro puede hacer que se vea gris.
Primero neutraliza el color y después aplica un corrector similar al tono de tu piel. Si quieres iluminar, elige uno ligeramente más claro, sin crear un contraste evidente con el resto del rostro.
6. Trabaja los productos en crema
Después de la base y el corrector puedes aplicar los productos en crema o líquidos:
- Contorno.
- Bronzer.
- Rubor.
- Iluminador.
La regla más sencilla para recordar el orden es: los productos en crema se aplican antes que los productos en polvo.
Esto permite difuminarlos directamente sobre la base sin que se adhieran de forma irregular. Aplicar una crema encima de una capa abundante de polvo puede levantar el maquillaje o producir manchas.
Deposita el producto con pequeños toques y difumina sin arrastrar la base.
El contorno crea profundidad; el bronzer aporta calidez; el rubor devuelve color al rostro y el iluminador resalta los puntos donde quieres reflejar la luz. Aunque pueden parecer similares, cada uno cumple una función diferente.
7. Sella con polvo solamente donde sea necesario
El polvo ayuda a fijar la base y el corrector, controlar el brillo y prolongar la duración del maquillaje.
No siempre es necesario cubrir todo el rostro. Puedes concentrarlo en:
- La zona T.
- Los costados de la nariz.
- El área de las ojeras.
- Las zonas donde el maquillaje tiende a moverse.
Los polvos sueltos son útiles para sellar, mientras que los compactos funcionan muy bien para realizar retoques durante el día.
Puedes aplicarlos con una brocha para conseguir un acabado más ligero o con una borla para obtener mayor fijación. Retira siempre el exceso antes de colocar el producto sobre la piel.
Si vas a utilizar contorno, bronzer, rubor o iluminador en polvo, aplícalos después de haber sellado la base. Esto ayudará a que se deslicen y difuminen con mayor facilidad.
8. Maquilla las cejas y los ojos
Las cejas ayudan a enmarcar el rostro y pueden maquillarse antes o después de las sombras.
Comienza peinándolas para observar su forma natural. Después rellena únicamente los espacios necesarios con lápiz, sombra, pomada o tinta y termina con un gel si necesitas fijarlas.
Para un maquillaje de ojos básico puedes trabajar con tres tonos:
- Un tono claro para iluminar.
- Un tono medio sobre el párpado móvil.
- Un tono más oscuro para crear profundidad.
También puedes utilizar un color de transición que ayude a unir las sombras y suavizar los bordes.
Después de las sombras continúa con el delineador, el enchinador y la máscara de pestañas.
¿Los ojos pueden maquillarse antes que la piel?
Sí. Si vas a utilizar sombras oscuras, glitter o pigmentos que pueden caer debajo de los ojos, conviene maquillar primero los ojos y después preparar la piel.
Así podrás limpiar cualquier residuo sin arruinar la base ni el corrector.
Para un maquillaje cotidiano con sombras claras o neutras, puedes seguir el orden habitual y maquillar los ojos después de terminar la piel.
9. Termina con los labios
Puedes aplicar bálsamo labial desde el comienzo del maquillaje para permitir que actúe mientras trabajas el resto del rostro. Antes de colocar el color, retira el exceso para que el producto se adhiera correctamente.
Si quieres definir la boca o prolongar la duración del labial, utiliza un delineador de un tono similar al color natural de tus labios o al labial que vas a aplicar.
Comienza marcando el arco de Cupido y el centro del labio inferior. Después conecta los trazos hacia las comisuras.
Puedes rellenar toda la superficie con el lápiz antes de aplicar el labial para crear una base de color más uniforme.
10. Fija el maquillaje
El fijador se aplica al terminar todo el maquillaje. Ayuda a integrar las capas de producto y, dependiendo de su fórmula, puede proporcionar un acabado mate, natural o luminoso.
Colócalo a una distancia suficiente para que se distribuya como una bruma fina y no como gotas grandes. Deja que seque naturalmente, sin tocar el rostro.
El fijador no sustituye necesariamente al polvo. El polvo ayuda a controlar el brillo y el movimiento en zonas específicas, mientras que el spray aporta una capa final que integra y fija el maquillaje.
¿Cuándo puede cambiar el orden del maquillaje?
El orden se puede adaptar según la técnica, el producto y el acabado que quieras lograr.
Si vas a utilizar sombras oscuras
Maquilla primero los ojos y después trabaja la piel para poder limpiar cualquier residuo.
Si vas a usar productos en crema
Aplícalos antes de sellar con polvo. Después puedes reforzar el color con una capa ligera de producto en polvo.
Si quieres un maquillaje muy natural
Puedes simplificar la rutina: preparación de piel, corrector localizado, rubor, cejas, máscara de pestañas y labial.
Si buscas mayor duración
Trabaja con capas delgadas, sella estratégicamente y evita acumular demasiado producto. Más maquillaje no siempre significa mayor duración.
Si utilizas una técnica profesional específica
Algunas técnicas, como el underpainting, colocan el contorno, el rubor o la iluminación antes de la base. Estas variaciones funcionan cuando se comprende cómo se comportan las texturas y qué resultado se quiere conseguir.
Errores frecuentes en el orden del maquillaje
Estos son algunos errores que pueden afectar el acabado:
- Aplicar la base antes de que la hidratante o el protector solar se hayan asentado.
- Utilizar demasiado primer.
- Cubrir todo el rostro con correctores de color.
- Aplicar una base muy pesada desde el principio.
- Elegir un corrector demasiado claro para las ojeras.
- Colocar productos líquidos o cremosos sobre demasiado polvo.
- Sellar todo el rostro aunque la piel no lo necesite.
- Arrastrar la brocha y mover las capas aplicadas anteriormente.
- Utilizar demasiado fijador o aplicarlo demasiado cerca.
Más que memorizar una lista, es importante comprender la función y la textura de cada producto. Esto permite adaptar el orden a las necesidades de la piel y al maquillaje que vas a realizar.
Entonces, ¿cuál es el orden correcto para maquillarse?
Para un maquillaje cotidiano, puedes seguir esta secuencia:
- Limpieza, hidratación y protector solar.
- Primer, si lo necesitas.
- Correctores de color.
- Base de maquillaje.
- Corrector.
- Contorno, bronzer, rubor e iluminador en crema.
- Polvo y productos de color en polvo.
- Cejas, sombras, delineador y máscara de pestañas.
- Labios.
- Fijador.
Esta secuencia es un punto de partida, no una regla absoluta. Conforme conozcas mejor tu rostro, tu piel y tus productos, podrás modificarla y crear una rutina que funcione para ti.
Algunos de mis productos favoritos
Estos son algunos de mis productos favoritos para preparar la piel y realizar un maquillaje completo. No significa que necesites utilizarlos todos: lo importante es elegir fórmulas adecuadas para tu tipo de piel, tus necesidades y el acabado que quieras conseguir.
- Bioderma Sensibio H2O: agua micelar para limpiar y preparar la piel.
- APIVITA Aqua Beelicious: crema hidratante ligera.
- Eucerin Sun Oil Control Dry Touch SPF 50+: protector solar facial.
- e.l.f. Power Grip Primer: primer para mejorar la adherencia del maquillaje.
- L.A. Girl Pro Conceal HD: correctores de color verde y durazno.
- Maybelline Fit Me Matte + Poreless: base de maquillaje.
- Maybelline Fit Me Concealer: corrector para ojeras e imperfecciones.
- Charlotte Tilbury Hollywood Contour Wand: contorno líquido.
- Glow Recipe Watermelon Glow Dewy Flush: rubor líquido.
- MAKEUP BY MARIO: rubor en polvo.
- Kylie Cosmetics: rubor en polvo.
- Urban Decay NAKED3: paleta de sombras en tonos neutros y rosados.
- Benefit 24-HR Brow Setter: gel transparente para fijar las cejas.
- NYX Professional Makeup Epic Ink Liner: delineador líquido.
- Lancôme Lash Idôle: máscara de pestañas.
- Sephora Collection Cream Lip Stain: labial líquido.
- MAC Fix+: bruma para integrar y finalizar el maquillaje.
Estos productos funcionan muy bien como referencia, pero recuerda que un producto popular o favorito no necesariamente es el ideal para todas las personas. Antes de elegirlo, considera siempre tu tipo de piel, tono, subtono y el resultado que deseas obtener.
En este link puedes encontrar todos mis productos favoritos:.
https://online.idip.com.mx/idip-faves
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Sobre la autora
Fernanda Rosas es Head Académico de IDIP Maquillaje e Imagen y especialista en formación de maquillistas profesionales. Como Train the Trainers, ha desarrollado programas de capacitación para maquillistas y equipos de entrenamiento de algunas de las marcas más importantes de la industria de la belleza.
A lo largo de su trayectoria ha participado en la formación de maquillistas profesionales y ha trabajado de cerca con la industria, convencida de que una educación de calidad, acompañada de práctica y experiencia, puede abrir nuevas oportunidades profesionales.