Cuando pensamos en un asesor de imagen, es fácil imaginar a alguien eligiendo ropa, combinando colores o acompañando a un cliente de compras. Pero una asesoría de imagen profesional va mucho más allá.
Detrás de una recomendación bien hecha hay análisis, diagnóstico, comunicación, conocimiento de moda, color, proporciones, textiles, códigos de vestimenta y, sobre todo, la capacidad de entender qué necesita comunicar cada persona de acuerdo con su estilo, personalidad, profesión y objetivos.
Por eso, estudiar asesoría de imagen profesional no consiste en aprender una serie de reglas sobre qué ponerse y qué no. Se trata de desarrollar un criterio que permita construir recomendaciones personalizadas y fundamentadas.
En IDIP llevamos la imagen, la moda y el Personal Shopper a un mismo programa de formación: el Diplomado en Asesoría en Imagen Personal, Empresarial y Personal Shopper.
Desde que desarrollamos nuestra propuesta de formación en imagen, nuestra visión siempre ha sido llevar la asesoría de imagen más cerca de la moda y de lo que está sucediendo actualmente en la industria.
Para nosotros, entender la imagen también implica conocer las tendencias, desarrollar cultura visual y aprender a interpretarlas con criterio, sin perder de vista el estilo, la personalidad y las necesidades reales de cada persona.
Por eso, dentro del Diplomado no estudiamos la moda solamente desde la teoría: buscamos que los alumnos comprendan su evolución, conozcan a los diseñadores y casas que han marcado la industria, observen lo que sucede actualmente y aprendan a utilizar esas referencias como herramientas dentro de una asesoría profesional.
¿Qué es la asesoría de imagen?
La asesoría de imagen es un proceso mediante el cual se analizan diferentes elementos de una persona —como estilo, color, proporciones, guardarropa, comunicación y contexto— para desarrollar recomendaciones acordes con sus necesidades y objetivos.
Un asesor no debería imponerle un estilo a su cliente.
Su trabajo consiste en observar, diagnosticar, escuchar y proponer.
Por eso, para trabajar profesionalmente en esta área no basta con tener buen gusto o seguir las tendencias. Es necesario entender por qué una recomendación funciona para una persona y puede no funcionar para otra.
¿Qué se aprende en un Diplomado de Asesoría de Imagen?
El Diplomado de IDIP tiene una duración de 161 horas, distribuidas en 52 clases de tres horas más el proceso de entrega final.
A lo largo del programa se estudian diferentes áreas que forman parte de una asesoría integral.
Estilo y personalidad
Uno de los primeros pasos para asesorar a una persona es comprender su estilo.
Durante el Diplomado se estudian diferentes estilos de imagen y se realizan ejercicios de diagnóstico para aprender a identificar las características que forman parte de la expresión personal de cada cliente.
Porque vestirse bien no significa vestirse igual que todos.
Una buena asesoría debe respetar la personalidad, estilo de vida, necesidades y objetivos de la persona que está frente a nosotros.
Moda: entenderla, no solamente seguirla
Un asesor de imagen necesita conocer moda, pero también entender su contexto.
El programa aborda historia de la moda, principales casas y diseñadores, tendencias, estructura de la industria y moda mexicana.
El objetivo no es simplemente saber qué está de moda, sino comprender de dónde vienen las tendencias, cómo evolucionan y de qué manera pueden convertirse en referencias para el trabajo de un asesor.
Esto permite desarrollar cultura visual y utilizar la moda como una herramienta, en lugar de limitarse a repetir lo que está en tendencia.
Comunicación e imagen: lo que decimos antes de hablar
La imagen no se construye únicamente con ropa.
La manera de caminar, hablar, presentarnos, mirar, utilizar nuestro cuerpo y relacionarnos con otras personas también comunica.
Por eso la formación incluye principios de comunicación, lenguaje corporal, comunicación verbal y ejercicios para estructurar y transmitir mensajes.
Este conocimiento resulta especialmente importante cuando la asesoría está relacionada con entornos profesionales, ejecutivos o empresariales.
Colorimetría: aprender a analizar el color
La colorimetría es una de las herramientas más conocidas dentro de la asesoría de imagen, pero realizar un diagnóstico requiere mucho más que identificar si a alguien “le queda bien” determinado tono.
Dentro del Diplomado se estudian teoría y características del color, colorimetría, drapeado de telas y diagnóstico de cuatro estaciones, además de ejercicios prácticos de análisis.
El objetivo es aprender a utilizar el color con criterio dentro de una recomendación integral.
Tipología y visagismo: comprender las proporciones
Otro de los grandes bloques de una asesoría profesional es el análisis de rostro y cuerpo.
Los alumnos estudian tipología femenina y masculina, toma de medidas, elaboración de fichas técnicas, estrategias al vestir y visagismo.
También se analizan elementos como accesorios, lentes, cortes de pelo y recursos visuales que pueden utilizarse de acuerdo con las características de cada persona.
No se trata de esconder el cuerpo o de perseguir una forma “ideal”, sino de aprender a trabajar visualmente con proporciones, líneas, formas, color y puntos focales.
Imagen ejecutiva y empresarial
La manera en la que nos presentamos cambia dependiendo del contexto.
No es lo mismo construir una imagen para una actividad creativa que para un entorno corporativo, una reunión de negocios o un puesto de representación.
Por ello, dentro del programa también se estudian imagen institucional y ejecutiva, vestimenta profesional para mujeres y hombres, códigos de vestimenta, comunicación a través de las prendas y protocolo empresarial.
Esta parte de la formación permite comprender la asesoría no solamente desde el ámbito personal, sino también desde las necesidades de profesionales, equipos y empresas.
¿Qué hace un Personal Shopper?
Un Personal Shopper ayuda a su cliente a realizar compras de manera estratégica de acuerdo con sus necesidades, presupuesto, estilo y objetivos.
Pero un servicio profesional no debería comenzar entrando a una tienda.
Primero hay que conocer al cliente.
Dentro del Diplomado se estudia cómo desarrollar rutas de compras, tecnología textil, fibras y tejidos, cuidado de prendas, guardarropa básico, análisis de clóset y fondos de armario femeninos y masculinos.
También se realiza práctica de Personal Shopper.
De esta manera, las compras se convierten en una consecuencia del diagnóstico y no simplemente en una selección de prendas bonitas.
Conocer las prendas y los textiles también importa
Para recomendar una prenda no basta con saber si visualmente funciona.
Un asesor necesita comprender elementos como línea, silueta, textura, color y las características de diferentes tipos de prendas.
También es importante conocer las fibras textiles, los tejidos, sus cuidados y la simbología que encontramos en las etiquetas.
Estos conocimientos ayudan a construir recomendaciones más completas y prácticas para el cliente, especialmente cuando se trabaja en organización de guardarropa o Personal Shopper.
Aprender a trabajar como asesor también forma parte de la formación
Saber realizar una asesoría es fundamental. Saber presentar profesionalmente ese trabajo también.
Por eso existe un módulo enfocado en la presentación profesional del asesor, estructura de la entrega al cliente, diagnósticos, recomendaciones, rutas de compra, creación del book, imagen gráfica, personal branding y relaciones públicas.
Porque al terminar una formación profesional comienza otra parte importante del camino: aprender a construir y desarrollar tus propios servicios.
Un proyecto final basado en una asesoría integral
Una de las partes que consideramos especialmente importantes del Diplomado es su proyecto final.
Los alumnos cuentan con dos coachings personalizados para preparar y revisar su proyecto junto con sus Masters.
Durante este proceso se revisan la estructura y los diagnósticos de la entrega final y se recibe retroalimentación antes de la presentación.
El proyecto consiste en desarrollar una asesoría de imagen personal integral, aplicando los conocimientos adquiridos durante el Diplomado.
El objetivo es que, al graduarse, el alumno cuente con un caso práctico que pueda formar parte de su experiencia y CV.
Finalmente, el proyecto se presenta y es evaluado por sinodales.
Para nosotros, aprender imagen también significa aprender a observar, diagnosticar, justificar una recomendación y presentarla profesionalmente.
¿Para quién puede ser un Diplomado de Asesoría de Imagen?
Esta formación puede resultar especialmente interesante para personas que quieren desarrollar servicios relacionados con:
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asesoría de imagen personal;
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Personal Shopper;
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imagen ejecutiva;
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asesoría de guardarropa;
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color y estilo;
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moda;
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atención personalizada a clientes;
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proyectos de imagen para profesionales o empresas.
También puede complementar perfiles relacionados con maquillaje, peinado, moda, styling, comunicación, retail y otras áreas de la industria de la belleza y la imagen.
Eso no significa que exista un solo camino profesional después de graduarse. Cada alumno puede construir su especialización de acuerdo con sus intereses, experiencia, trabajo y desarrollo profesional.
¿Dónde estudiar asesoría de imagen en México?
Antes de elegir dónde estudiar asesoría de imagen, vale la pena revisar algo más que el nombre del programa.
Pregunta qué incluye realmente el temario.
¿Solo se estudia estilo y colorimetría o existe una formación más integral?
¿Hay diagnósticos y ejercicios prácticos?
¿Se estudia imagen masculina y femenina?
¿Incluye Personal Shopper?
¿Se trabajan textiles y guardarropa?
¿Existe un proyecto final?
¿Aprenderás a estructurar y presentar una asesoría completa?
¿El programa tiene relación con la moda y con las tendencias actuales?
Nuestro Diplomado en Asesoría en Imagen Personal, Empresarial y Personal Shopper reúne estas áreas dentro de una formación de 161 horas que integra imagen, estilo, moda, comunicación, colorimetría, tipología, visagismo, Personal Shopper, textiles, guardarropa, imagen ejecutiva y práctica.
La imagen puede convertirse en una profesión
Trabajar como asesor de imagen no consiste en decirle a alguien cómo debería verse.
Consiste en aprender a observar, escuchar y utilizar diferentes herramientas para construir recomendaciones que tengan sentido para esa persona y para aquello que quiere comunicar.
La moda cambia. Las tendencias cambian. Las personas también.
Por eso creemos que la formación de un asesor tampoco puede quedarse estática.
El verdadero trabajo está en desarrollar el conocimiento, la cultura visual y el criterio necesarios para saber qué herramientas utilizar en cada caso.
¿Te gustaría formarte profesionalmente en esta área?
Conoce el Diplomado en Asesoría en Imagen Personal, Empresarial y Personal Shopper de IDIP ya sea presencial u online y descubre una formación que integra imagen, moda, tendencias, comunicación, Personal Shopper y práctica profesional.